La masoterapia es una técnica propia e integrada dentro de la fisioterapia y se puede definir como el uso de distintas técnicas de masaje con fines terapéuticos para el tratamiento de enfermedades y lesiones.
El masaje es una serie de maniobras manuales que se realizan sobre una parte o superficie del cuerpo para conseguir una serie de efectos:
Al favorecer la oxigenación de los músculos y órganos se estimula la circulación sanguínea y linfática, lo que tiene como consecuencia un relajamiento y limpieza del cuerpo.
Si se activa la circulación sanguínea y se mejora la respiración, los órganos internos se ven
favorecidos, por lo que se pueden lograr grandes avances en diversas patologías.
Los masajes permiten que los músculos se relajen y la tensión desaparezca, lográndose así un
descanso efectivo. Muchas personas dicen que pese a haber dormido, al día siguiente se encuentran
cansadas. Esto se debe a que durante el sueño los músculos permanecen tensos.
El masaje permite limpiar a los músculos del ácido láctico, causa por la que nos sentimos irritados y adoloridos. Por esto también es conveniente recibir masajes después de practicar algún tipo de ejercicio.
La salud de nuestro organismo depende de la salud de nuestras células. Las células a su vez
dependen de un abundante flujo de sangre y linfa. El masaje mejora la circulación de la sangre y el flujo de la linfa. Esto ayuda a llevar nutrientes a las células y a eliminar impurezas y sustancias tóxicas.
A partir de los últimos quince años se ha acumulado una gran cantidad de evidencia que demuestra
que el masaje posee una impresionante lista de beneficios tanto para la salud de nuestro cuerpo como de nuestra mente. Esto incluso en áreas que muchos ni siquiera sospechaban.
El masaje también aumenta la capacidad de ‘la sangre para transportar oxígeno. De hecho se sabe
que el masaje ayuda a aumentar los glóbulos rojos y blancos de la sangre.
Quienes tienen problemas de circulación logran grandes avances al movilizar todas las
concentraciones de líquidos en las extremidades inferiores, quitándose la sensación de calor, ardor y dolor.
Ayuda a liberar sustancias llamadas endorfinas que nos dan una sensación de bienestar y ayudan a
combatir el dolor.
Cuando se combina con una dieta adecuada y ejercicio el masaje ayuda a restaurar el contorno del
cuerpo y a disminuir los depósitos de grasa.
Ayuda a que los músculos mantengan su flexibilidad.
Los pacientes con dolores de cuello, hombros y espalda van adquiriendo fortaleza en los músculos,
quitando la tensión de los nervios afectados por movimientos bruscos, mala postura, mucho tiempo
en cama o después de algún problema traumático.
Reduce el estrés. Si recordamos que más de dos terceras partes de las enfermedades están
relacionadas con el estrés nos daremos cuenta de una de las razones por las que el masaje es tan
beneficioso para la salud.
Combate la depresión y los estados de ánimo negativos.
El masaje terapéutico ha probado ser efectivo como medio para aliviar condic